El Neijing dice...

"El médico que cura la enfermedad, cuando ésta aparece, ...es mediocre.
Aquel que lo hace al principio de los síntomas...es aceptable.
Pero el que cura la enfermedad antes de que esta aperezca,...es excelente".

Este es el objetivo de las Flores de Bach...

lunes 9 de junio de 2008

Por qué enfermamos





En nuestra cultura occidental asociamos la enfermedad a la presencia de síntomas físicos que vincula su origen a un determinado virus, bacteria o situación patológica externa. Se crea así el mal funcionamiento de nuestro cuerpo muchas veces acompañado de dolor.




Pero si empezamos a observar a nuestro alrededor nos daremos cuenta que en muchas oportunidades bajo condiciones adversas y en contacto con agentes patógenos no nos enfermamos. ¿ En cuántas oportunidades hemos tomado mate o hemos estado junto a personas que estaban incubando una angina o una gripe, y sin embargo, no nos contagiamos?.




Creo que ya es hora de ver la enfermedad con otros ojos. Ya no es desconocido que situaciones de estrés, angustia, pena o desesperación altera nuestro sistema inmunológico y estamos vulnerables a contraer cualquier enfermedad. De hecho el estrés no es ningún agente infeccioso y sin embargo nos produce contracturas, insomnio, malestares gastrointestinales, hipertensión, solo por nombrar algunos síntomas. El llanto y la angustia nos provoca opresión y dolor en el pecho.



Cada emoción desencadena reacciones bioquímicas bien definidas y explicadas por diferentes investigadores. Recomiendo para la interiorización del tema los libros:



"La Enfermedad como camino" de los autores Thorwald Dethlefsen y Rudiger Dahlke



"Del Cuerpo al Espíritu" del Dr. D´Ovidio.




Ya antiguos sabios chinos atribuían la enfermedad a un desorden de nuestro Ser tanto en el plano físico, mental, espiritual y físico.



Los trabajos del Dr. E. Bach se dedicaron a explicar cómo las emociones repercuten en nuestro cuerpo. De hecho cada una de las esencias que componen su sistema trabajan sobre emociones como el miedo, la incertidumbre, la angustia, el abatimiento físico y mental, la ansiedad, el nerviosismo, la impaciencia entre muchas otras. Para el Dr. Bach la enfermedad no comenzaba fuera del cuerpo, no es un hecho causado fuera de nosotros mismos. Por tal motivo se hace hincapié en ver las "causas" mas que analizar una lista de síntomas para poner nuevamente a punto nuestro organismo.




Como terapeutas, nuestro trabajo reside en ayudar al consultante a revisar y ver con claridad la causa que originaron su malestar. En cada entrevista se dará prioridad el analizar la causa de cada síntoma, cómo apareció, desde cuando, si hay algún hecho asociado a su origen, qué piensa y siente el paciente, para concluir que puede seguir adelante sin necesidad de padecer angustia, sufrimiento, miedo, dolor y sentir que en muchas ocasiones cambiando de conducta logramos el bienestar ansiado.




Cada terapeuta utilizará diferentes herramientas que acompañadas con técnicas de visualización, relajación y de introspección conducirán a restablecer el equilibrio perdido en todas nuestras áreas: física-mental y espiritual para que la paz y la armonía vuelvan a reinar nuestros días.
Mirarse, escucharse y darse tiempo son los pilares esenciales para hacernos responsables de nuestra curación; el médico y/o terapeuta colabora en el proceso de la autocuración.
Es tiempo de preguntarnos ¿Soy feliz? y si no lo fuera ¿porqué?, ¿Qué estuve haciendo hasta el momento?, ¿Qué estuve pensando hasta el momento?, ¿Qué estuve sintiendo es este último tiempo?, ¿Qué es lo que debemos cambiar?




Comparto con ustedes las valiosas palabras del Dr. Dráuzio Varella:




El Arte de no Enfermarse.




Si no quiere enfermar... hable de sus sentimientos.
Emociones y sentimientos que son escondidos, reprimidos terminan en enfermedades como: gastritis, úlceras, dolor lumbar, dolor en la columna. Con el tiempo, la represión de los sentimientos degenera hasta en cáncer. Entonces, vamos a sincerar, confidencia, compartir nuestra intimidad, nuestros "secretos", nuestros errores!. El diálogo, el hablar, la palabra, es un poderoso remedio y una excelente terapia.




Si no quiere enfermar... tome decisiones.
La persona indecisa permanece en duda, en la ansiedad, en la angustia. La indecisión acumula problemas, preocupación, agresiones. La historia humana es hecha de decisiones. Para decidir es preciso saber renunciar, saber perder ventajas y valores para ganar otros. Las personas indecisas son víctimas de dolencias nerviosas, gástricas y problemas de la piel.




Si no quiere enfermar... busque soluciones.
Personas negativas no consiguen soluciones y acumulan los problemas. Prefieren la lamentación, la murmuración y el pesimismo. Mejor es encender un fósforo que lamentar la oscuridad. Una abeja es pequeña, pero produce lo mas dulce que existe. Somos lo que pensamos. El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad.

Si no quiere enfermar... no viva de apariencias.
Quien esconde la realidad finge, hace poses, quiere siempre dar la impresión de estar bien, quiere mostrarse perfecto, bonachón, etc., está acumulando toneladas de peso... una estatua de bronce con pies de barro. Nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas. Son personas con mucho barniz y poca raíz. Su destino es la farmacia, el hospital, el dolor.




Si no quiere enfermar... acéptese.
El rechazo de sí mismo, la ausencia de autoestima, hace que nos volvamos ajenos de nosotros mismos. Ser uno mismo es el núcleo de una vida saludable. Quienes no se aceptan a sí mismos, son los envidiosos, celosos, imitadores, competitivos, destructivos. Aceptarse, aceptar ser aceptado, aceptar las críticas, es sabiduría, buen sentido y terapia.




Si no quiere enfermar... confíe.
Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas. Sin confianza, no hay relacionamiento. La desconfianza es falta de fe en sí mismo, en los otros y en Dios.




Si no quiere enfermar... no viva siempre triste.
El buen humor, la risa, el reposo, la alegría, recuperan la salud y traen larga vida. La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente donde vive. "El buen humor nos salva de las manos del doctor". La alegría es salud y terapia.







Seamos conscientes de nuestros cambios físicos, emocionales y mentales para poder trabajar junto hacia una mejor calidad de vida.
Mirtha Maza

viernes 14 de marzo de 2008

El Agua: Papel fundamental en la Terapia Floral



Se han estudiado todas las propiedades fisicoquímicas del agua. Se sabe que se encuentra en la naturaleza en los tres estados: gaseoso, líquido y sólido. Que es incolora, inodora e insípida. Que se congela a 0 °C en su estado más puro y que su punto de ebullición es de 100 °C. Que su molécula está constituida por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. Que se lo considera el disolvente universal por excelencia por la capacidad de formar puentes de hidrógenos. Que tiene un papel fundamental en la fisiología celular, de hecho nuestro cuerpo tiene entre el 70-80% de agua. Mantiene la temperatura corporal constante y sirve de protección ante los cambios bruscos de temperatura. Sabemos que para que se lleven a cabo todas las reacciones químicas de nuestro metabolismo se necesita un medio acuoso. El agua participa en el transporte de sustancias nutritivas y de sustancias de desecho en las células. Y podremos seguir hablando mucho más sobre las bondades del agua en nuestro cuerpo…pero poco se ha hablado sus propiedades bioenergéticas.

Invito a todos los lectores de esta nota a conectarse con el trabajo que realizó el Dr. Masaru Emoto, nacido en Japón y graduado en la Universidad Municipal de Yokohama y en la Universidad Internacional Abierta como Doctor en Medicina Alternativa.

Masaru Emoto demostró que el agua tiene la capacidad de transmitir información. De hecho el Dr. Bach, padre de la terapéutica floral utiliza agua para vehiculizar la información de las esencias florales. Lo mismo sucede en la homeopatía que Hanhnemann desarrolló.

El Dr. Emoto investigó cómo los sonidos, las palabras, las emociones, los pensamientos alteran la estructura molecular del agua. La forma en que procedió a demostrar esta teoría fue exponer el agua a situaciones antes mencionadas, congeló el agua y sacó fotografías a los cristales formados. Por ejemplo se sacaron fotografías a cristales de agua expuestas a las palabras “Amor y Gratitud”, “Tonto”, a música clásica, rock Heavy Metal y a diferentes imágenes de la naturaleza.

Los resultados fueron sorprendentes.
Las fotos que aquí pueden observar fueron sacadas de su libro llamado “Los Mensajes Ocultos del Agua”. (Masaru Enmoto. Ed. Alamah).




Agua expuesta a la palabra "Amor y Gratitud"







Agua expuesta a la palabra "Gracias"

Agua expuesta a la música heavy-metal






Agua expuesta a la música: "Las cuatro estaciones de Vivaldi"

Agua expuesta a la palabra "Tonto" (en Japonés)




Agua expuesta a la palabra "Tonto" (en Inglés)



Agua expuesta a la palabra "Sabiduría"





Si recordamos que somos un 80% aproximadamente de agua y ésta es vulnerable a los cambios físicos, emocionales y psíquicos a que estamos expuestos constantemente... el misterio reside en si vale la pena guardar odio, rencor, miedo, tristeza… Parece que la llave para el bienestar está en intentar trabajar sobre nuestra personalidad alimentándola con buenos pensamientos y sensaciones. Si se ha demostrado que la estructura del agua cambia con solo exponerla a situaciones poco fortuitas imaginemos lo que sucede con nuestra agua corporal cuando estamos frente a situaciones que son similares.
Del mismo modo, la meditación, la búsqueda de paz y la sensación de llenar nuestro corazón de amor y de luz debería “sanar” nuestra agua corporal llevándola al estado más “puro”.

No fue en vano los que los antiguos sabios han dicho sobre cultivar el amor, las buenas obras, la verdad, la rectitud y los buenos pensamientos. Que esta conducta nos aleja de la enfermedad y de todo deterioro de nuestro Ser.
Muchos de ellos sostienen que la enfermedad la generamos nosotros y de nosotros depende erradicarla. Qué sana coincidencia que nos han dejado tantos Maestros a lo largo de todo este tiempo.
El agua tiene entónces un rol fundamental en la Terapia Floral. Es ella la que transmite a nuestra agua corporal la información para restaurar el equilibrio perdido por diferentes circunstacias.

Es el momento de poner manos a la obra. Comencemos desde hoy como era un principio…todo originado desde el Amor para que todo se encamine y todo fluya...como el agua.
Mirtha Maza
Terapeuta Floral
Naturoterapeuta

jueves 28 de febrero de 2008

Las 7 leyes de Paracelso





Paracelso(1493-1541) fue médico, alquimista y astrólogo. Las 7 Leyes que a continuación se detalla hacen resumen de su vida, obra y pensamiento. Para disfrutarlo...



1.- Lo primero es mejorar la salud.

Para ello hay que respirar con la mayor frecuencia posible, honda y rítmica, llenando bien los pulmones, al aire libre o asomado a una ventana. Beber diariamente en pequeños sorbos, dos litros de agua, comer muchas frutas, masticar los alimentos del modo más perfecto posible, evitar el alcohol, el tabaco y las medicinas, a menos que estuvieras por alguna causa grave sometido a un tratamiento. Bañarte diariamente, es un habito que debes a tu propia dignidad.



2. Desterrar absolutamente de tu ánimo, por mas motivos que existan, toda idea de pesimismo, rencor, odio, tedio, tristeza, venganza y pobreza.Huir como de la peste de toda ocasión de tratar a personas maldicientes, viciosas, ruines, murmuradoras, indolentes, chismosas, vanidosas o vulgares e inferiores por natural bajeza de entendimiento o por tópicos sensualistas que forman la base de sus discursos u ocupaciones. La observancia de esta regla es de importancia decisiva: se trata de cambiar la espiritual contextura de tu alma. Es el único medio de cambiar tu destino, pues este depende de nuestros actos y pensamientos. El azar no existe.








3. Haz todo el bien posible.Auxilia a todo desgraciado siempre que puedas, pero jamás tengas debilidades por ninguna persona. Debes cuidar tus propias energías y huir de todo sentimentalismo.








4.Hay que olvidar toda ofensa, mas aun: esfuérzate por pensar bien del mayor enemigo.Tu alma es un templo que no debe ser jamás profanado por el odio. Todos los grandes seres se han dejado guiar por esa suave voz interior, pero no te hablara así de pronto, tienes que prepararte por un tiempo; destruir las superpuestas capas de viejos hábitos, pensamientos y errores que pesan sobre tu espíritu, que es divino y perfecto en si, pero impotente por lo imperfecto del vehículo que le ofreces hoy para manifestarse, la carne flaca.








5.Debes recogerte todos los días en donde nadie pueda turbarte, siquiera por media hora, sentarte lo más cómodamente posible con los ojos medio entornados y no pensar en nada.Esto fortifica enérgicamente el cerebro y el Espíritu y te pondrá en contacto con las buenas influencias. En este estado de recogimiento y silencio, suelen ocurrírsenos a veces luminosas ideas, susceptibles de cambiar toda una existencia. Con el tiempo todos los problemas que se presentan serán resueltos victoriosamente por una voz interior que te guiara en tales instantes de silencio, a solas con tu conciencia. Ese es el daimon de que habla Sócrates.








6. Debes guardar absoluto silencio de todos tus asuntos personales.Abstenerse, como si hubieras hecho juramento solemne, de referir a los demás, aun de tus más íntimos todo cuanto pienses, oigas, sepas, aprendas, sospeches o descubras. por un largo tiempo al menos debes ser como casa tapiada o jardín sellado. Es regla de suma importancia.








7. Jamás temas a los hombres ni te inspire sobresalto el DIA mañana.Ten tu alma fuerte y limpia y todo te saldrá bien. Jamás te creas solo ni débil, porque hay detrás de ti ejércitos poderosos, que no concibes ni en sueños. Si elevas tu espíritu no habrá mal que pueda tocarte. El único enemigo a quien debes temer es a ti mismo. El miedo y desconfianza en el futuro son madresfunestas de todos los fracasos, atraen las malas influencias y con ellas el desastre. Si estudias atentamente a las personas de buena suerte, veras que intuitivamente, observan gran parte de las reglas que anteceden. Muchas de las que allegan gran riqueza, muy cierto es que no son del todo buenas personas, en el sentido recto, pero poseen muchas virtudes que arriba se mencionan. Por otra parte, la riqueza no es sinónimo de dicha; Puede ser uno de los factores que a ella conduce, por el poder que nos da para ejercer grandes y nobles obras; pero la dicha más duradera solo se consigue por otros caminos; allí donde nunca impera el antiguo Satán de la leyenda, cuyo verdadero nombre es el egoísmo.Jamás te quejes de nada, domina tus sentidos; huye tanto de la humildad como de la vanidad. La humildad te sustraerá fuerzas y la vanidad es tan nociva, que es como si dijéramos: pecado mortal contra el Espíritu Santo.
Paracelso.

miércoles 27 de febrero de 2008

Sobre el Sistema Floral




La utilización de las hierbas y de las flores, como remedios, se remonta desde tiempos inmemorables. Ya el hombre prehistórico utilizaba algunas hierbas para paliar sus males. Hipócrates, Steiner, Hahnemann, Bach han seguido este lineamiento.

El pionero de la terapéutica floral fue el Dr. E. Bach (1886-1936), médico homeópata, bacteriólogo, cirujano e inmunólogo y por este motivo las esencias extraídas de flores silvestres de la región de Gales, Gran Bretaña, con propiedades armonizadoras, llevan su nombre. Este sistema fue creado en los años 1926-1934.

Las esencias florales actúan sobre los estados emocionales del hombre y los animales. Recordemos que el hombre no es solo un cuerpo sino que también tiene alma, pensamiento y emociones, todos estos planos intercomunicándose buscando un equilibrio que conlleve al bienestar. Cuando uno de estos planos se desequilibra el resto consecuentemente entra en desequilibrio.

Bach decía que la enfermedad aparecía como resultado del desequilibrio emocional, que este desequilibrio se produce en el campo energético del hombre y si perdura, aparece la enfermedad física.

Sostenía que la medicina actual lo que hacía era solo paliar los síntomas sin calmar los sufrimientos reales del paciente, por lo tanto la enfermedad aparecía nuevamente.
Él decía: …”incluso cuando el método materialista tiene éxito aparente, ello no supone más que un alivio transitorio en tanto que no se ha eliminado la causa verdadera”…

También decía que la personalidad es de suma importancia en el tratamiento de la enfermedad, por lo tanto, para curar al paciente empezó a tomar en cuenta el estilo de vida, sus emociones y sus pensamientos. Comentaba: …”no existen enfermedades sino enfermos”…

Toda fricción o pérdida de armonía entre nuestra mente, emociones y cuerpo, como tríada perfecta, por mínima que sea, es reflejada en el cuerpo físico provocando enfermedad. Por lo tanto podemos decir que el cuerpo físico es una especie de “espejo” de lo que está ocurriendo en otras áreas del hombre.

Existe una innumerable bibliografía que habla de estadísticas e investigaciones clínicas sobre cómo cada emoción en desequilibrio tiene un órgano donde hace blanco manifestando dolor, molestias y enfermedad.

Bach describió doce personalidades básicas que corresponde a la lección que venimos a aprender en esta vida. A estas doce esencias particulares las llamó curadores. Ellas son:
Centaury debilidad
Rock Rose desesperación
Mímulus miedo
Agrimony tormento
Scleranthus indecisión
Clamatis indiferencia
Chicory amor interesado
Cerato falta de confianza
Gentian desaliento
Vervain exceso de entusiasmo
Impatiens impaciencia
Water Violet retraimiento

Entrar en el mundo de las esencias florales es empezar a conectarnos con nosotros mismos, empezar a escuchar el dictado de nuestra alma, apelar a la sabiduría que todos llevamos dentro y seguir el camino correcto que nos lleva a la misión real de nuestra vida.

Las esencias florales son indicadas especialmente cuando hay disturbios en:
Área afectiva: depresión, angustia, miedo, timidez, duelos y pérdidas, impaciencia, desesperanza, culpa, resentimiento, vulnerabilidad, etc.
Área física: contracturas, agotamiento, cefaleas, insomnio, rigidez y síntomas relacionados con el estrés y el nerviosismo.
Área creativa: problemas de aprendizaje, dispersión, concentración, etc.
Área espiritual: baja autoestima, insatisfacción, desorientación, el sentirse abandonado por Dios y por la vida en general.

…Que siempre podamos glorificar a Dios, que en su Misericordia colocó las hierbas en los campos para nuestra curación…


Mirtha Maza






lunes 25 de febrero de 2008

Biografía del Dr Edward Bach




Hablar de las esencias de Bach y no hablar de la filosofía de su creador, me parece un despropósito. Ambas van de la mano. Quien le haya brotado la idea de saber sobre el mundo floral no puede desconocer su obra y su pensamiento, porque sólo así, podrá entender el maravilloso proceso de curación y qué significa “salud y bienestar”.

Bach nació un 24 de septiembre de 1886 en Moseley, un pueblito que se sitúa a pocos kilómetros de Birmingham, Inglaterra. De niño disfrutaba de la naturaleza y a temprana edad decidió con ahínco seguir la carrera de medicina.
Tenía una irresistible compasión por los demás y esto le valió para que todo aquel que lo conociera le tuviera un especial cariño. Soñaba con encontrar una forma simple de curar cualquier forma de enfermedad. Incluso comentaba que soñaba que de su mano fluía un poder curativo hacia todos aquellos que tocaba. Decididamente quería desterrar a la enfermedad... y este fue el primer paso de su gran obra. Sabía lo que buscaba y lo que quería. Su mayor interés fue buscar un método de curación y el amor por la naturaleza. Pudo amalgamar ambas pasiones y en aquel entonces sólo unos pocos pudieron seguir y comprender a alguien que desde el comienzo de su vida supo lo que quería. Por este motivo, nada ni nadie, pudo quebrar su propósito. El amor personificado... un elegido sin duda...

A los 16 años comenzó a trabajar en la fundición de su padre durante 3 años. No le agradaba estar encerrado y las limitaciones del tiempo. Pero supo sacar provecho de esto ya que al conectarse con toda la clase obrera, obligada a trabajar sin poder enfermarse porque esto le provocaría la pérdida de trabajo, pudo tener mayor visión sobre la base de lo que él investigaría: la condición humana- su entorno-salud y enfermedad.

No estaba de acuerdo con la medicina convencional ya que lo único que hacía era paliar síntomas, suprimirlos, y decidió encontrar una manera de poder aliviar el sufrimiento de la mente y el cuerpo.
Ingresa a la facultad de Medicina. Terminados sus estudios se entrenó en Londres en el Hospital Escuela de la Universidad.
Fue poco adicto a los libros. Decía que la mejor forma de aprender era estar en contacto con el paciente, ver cómo cada uno era afectado por su enfermedad y cómo estas diferentes reacciones influían en la evolución del paciente.

Descubrió que el mismo tratamiento no siempre curaba la misma enfermedad en todos sus pacientes y que el mismo remedio aparentemente curaba a algunos y no tenía efectos sobre otros. Su mentalidad abierta y su gran deseo de poder ver el progreso de la humanidad lo motivó a seguir investigando... entonces advirtió que pacientes con una personalidad similar respondían al remedio mientras que otros con otro tipo de temperamento necesitarían otro tipo de tratamiento para su cura, aunque padecieran la misma enfermedad. Aprendió, entonces, “que la personalidad del individuo era aún más importante que el cuerpo para el tratamiento de la enfermedad”.
La personalidad era para Bach el factor principal para el tratamiento requerido: su vida, sus emociones, sus sentimientos eran de vital importancia para su recuperación.

En largas jornadas hospitalarias pudo ver que en muchas ocasiones el tratamiento era aun más doloroso que la enfermedad. Por este motivo fortaleció la idea de encontrar un tipo de curación que sea suave, sin dolor y benigna. Tenía una sola meta: una medicina natural, simple y segura.

En 1915 instala su consultorio privado en Harley Street donde tuvo gran éxito profesional, pero se sentía disconforme con la medicina moderna. Opinaba que este fracaso se debía al hecho de que la mayoría de los médicos solo trataban a sus pacientes desde el punto de vista corporal olvidando el aspecto humano que en ellos reside. Comenzó a estudiar Inmunología y Bacteriología creyendo encontrar la solución. Se dedicó a investigar la toxemia intestinal. Observó que ciertos gérmenes intestinales que se hallaban en todas las personas y a los que hasta el momento no se le había dado demasiada importancia, se encontraban en mayor cantidad en pacientes con enfermedad crónica que en paciente sanos. Para ello preparó vacunas sobre la base de estos gérmenes con el objetivo de depurar al organismo de tóxicos que causaban la enfermedad.
El éxito fue increíble. No solo los pacientes mejoraban en cuanto a su salud, sino que además manifestaban que jamás se habían sentido mejor, ya que determinadas dolencias crónicas como dolores de cabeza, artritis, reumatismo desaparecían de forma definitiva.
Como estas vacunas eran inyectables, Bach, deseaba encontrar otra manera de darlas, ya que por este método, el edema, el dolor local generaba en el paciente cierta incomodidad.

Pudo advertir que en muchas ocasiones una sola dosis era suficiente y no era necesario repetirla hasta la desaparición de los beneficios de la vacuna anterior o hasta que el paciente se hubiera vuelto estacionario. Los resultados eran mejores que cuando las dosis se administraban por períodos regulares.

Estudia Homeopatía. Su salud empezó a flaquecer, pero estaba dispuesto a pelear contar viento y marea por su propósito. Estaba a cargo de 400 camas de soldados cuando estalló la Primera Guerra Mundial en el Hospital del University College en 1914.
No descansaba nunca, su gran sentimiento de lucha era inquebrantable. Sostenía que había mucho que hacer...hay tantos necesitados...
Pero en julio de 1917 tuvo una seria hemorragia que perdió el conocimiento y tuvo que ser operado de urgencia. Sólo le dieron 3 meses de vida.

Lo atormentaba la idea de dejar una obra inconclusa y quiso aprovechar al máximo las pocas semanas que le quedaban. Estando muy débil volvió al laboratorio del hospital, perdió la noción del tiempo, trabajó día y noche...sus amigos lo llamaban “la luz que nunca se apaga”.
Se olvidó de sus flaquezas y así fue recuperando fuerzas.
¿Será acaso que, el propósito de llegar a la meta, el amor por la profesión, el incentivo, el deseo de lucha y el amor al prójimo...nos lleva a superar dificultades... y a recuperar la salud?

Logró hasta el momento utilizar lo menos posibles drogas o medicinas convencionales. Continuó con su investigación colocando su propio laboratorio, renunciando así al hospital. Tuvo así, muchas dificultades económicas, pero se sentía feliz por seguir con su propósito.
Se conectó con el Organon, obra escrita por Hahnemann, padre de la homeopatía. Pudo ver la similitud con su trabajo. Hahnemann había descubierto la íntima relación existente entre la enfermedad y el envenenamiento intestinal, y también había demostrado que las dosis eran provechosas si se repetían cuando el paciente no mejoraba. Hahnemann había utilizado remedios tomados de la naturaleza, plantas, hierbas y musgos. El principio era para ambos “tratar al paciente y no a la enfermedad” compartió ideales.

Bach fue cuestionado en muchas ocasiones y más de una vez se le advirtió que podía ser expulsado del Registro de Médicos. Igual siguió adelante. Preparó las vacunas en forma oral, también llamadas Nosodes y las clasificó en 7 grupos diferentes de bacilos:
1- Proteus
2- Dysentery
3- Morgan
4- Faecalis Alkaligenes
5- Coli Mutabile
6- Gaertner
7- N°7

Pudo observar que los siete grupos bacterianos correspondían a 7 personalidades humanas diferentes.
Estas vacunas fueron mundialmente reconocidas por homeópatas y alópatas. Por este motivo el trabajo lo desbordó. Investigo y probó distintos métodos de curación científica: electricidad, rayos, caja Abrams, sin ver demasiados resultados. Aconsejaba comer crudo, vegetales, frutas, nueces, cereales para disminuir la toxemia en los intestinos.
Demostró así que las vacunas mejoraban el estado general del paciente, por lo tanto, las afecciones secundarias desaparecían.
Tuvo el deseo de reemplazar estos remedios por plantas y hierbas de la naturaleza y encontró ciertas plantas que eran análogas a los grupos bacterianos.

En 1928 encontró los primeros tres remedios (de los 38) que reemplazarían a los 7 Nosodes bacterianos.
Este año pone fin al Bach científico para nacer el Bach intuitivo, espiritual...comenzó a buscar plantas y hierbas.

Una vez, Bach había concurrido a una cena sin muchos deseos y no se estaba divirtiendo demasiado, entonces para pasar el tiempo se puso a observar a las personas que lo rodeaban, sus gestos, el tono de voz, cómo comían, cómo sonreían, las actitudes del cuerpo. Se dio cuenta de que la totalidad de la humanidad consistía en grupos determinados de tipos. Cada persona en aquella cena pertenecía a uno de estos grupos. Tan estrecha era la semejanza entre ciertas personas que parecían de la misma familia sin tener ningún tipo de lazo sanguíneo. Al concluir la cena cotejó los distintos grupos con los Nosodes. Pudo observar que cada grupo no padecía la misma enfermedad sino que un mismo grupo reaccionaría de forma similar a cualquier tipo de enfermedad.

Un día, siguiendo el llamado de ir hacia la naturaleza se fue a Gales y encontró las primeras plantas, Impatiens, Mimulus y Clematis. Las preparó de la misma manera que los Nosodes y las prescribió de acuerdo a la personalidad viendo rápidos resultados positivos.
Ahora estaba convencido de poder reemplazar los Nosodes por hierbas de campo. Abandonó su trabajo anterior, su consultorio y a principios de 1030 decidió irse de Londres para dedicarse a encontrar remedios florales. Quemó todo su trabajo y se deshizo de las vacunas orales. Vendió todo su instrumental y partió a Gales tomando unas pocas maletas en busca de encontrar la curación en la Naturaleza.
Es maravilloso como la vida nos enseña a diario el camino a seguir...ya que Bach creyó traer consigo en una de las maletas todo el instrumental necesario para la elaboración de sus nuevos remedios, pero por “equivocación” se llevó una maleta llena de zapatos. Quizá material más que valioso para recorrer los campos buscando nuevas plantas.

Sostenía que curar no era una profesión sino un arte divino, ya que la salud no era una mercancía comercial sino el derecho de todo individuo. Por este motivo, jamás cobró honorarios. Su restricción económica no le hizo bajar los brazos. Pudo seguir con su obra gracias a donaciones y contribuciones de pacientes y amigos.

Se detuvo a observar gran variedad de plantas, cómo crecían, dónde, el color, la forma. Eliminó plantas primitivas y las alimenticias.
Llegó a la conclusión que para obtener de la planta los efectos medicinales debería utilizar la flor ya que en ella se concentra todo el potencial de la planta.
Un día tuvo la idea de que cada gota de rocío depositado en las flores tendría poder curativo, pues el sol. Podría extraer las propiedades de la flor hasta impregnar las gotas de rocío con la energía de la misma. Probó consigo mismo el agua recolectada.
En los últimos Bach pudo percibir que sus sentidos se agudizaban. A través del tacto finamente desarrollado era capaz de poder sentir las vibraciones de cualquier planta que quisiera examinar. Él era su propio laboratorio, podría darse cuenta de todo el poder curativo que tenía la planta al estar en contacto con ella.
Averiguó que el sol era esencial en este proceso, ya que aquel rocío recolectado de las plantas de los lugares sombríos no tenían la misma vibración.
Decidió recoger las flores y colocarlas en agua de manantial y luego al sol durante varias horas. Este método de preparación lo utilizó para las primeras 19 flores del sistema. Bach se sentía inmensamente feliz por no dañar la planta, el proceso era al aire libre, las flores recolectadas deberían estar frescas y en su grado óptimo de floración. El método simple que tanto anhelaba, donde la fuerza del fuego, aire, tierra y agua, los 4 elementos estaban presentes en el poder curativo.

Bach sostiene que la enfermedad del cuerpo no se debe a principios físicos, sino a que el ánimo del paciente está desequilibrado. Y si estos estados emocionales se mantienen, los órganos corporales se enferman, pues la mente tiene un control absoluto en nosotros. Asimismo la preocupación y el miedo nos provocan ansiedad con la siguiente implicancia en nuestro sistema nervioso central.
¡¿Cómo no perder así toda la energía y vitalidad para sentirnos enteros, óptimos?!
En general, ¿quién se enferma en su cumpleaños, en el día de su casamiento o de algún acontecimiento importante donde nuestra dicha y felicidad están a pleno? Cuando la paz y la felicidad nos inundan, recuperamos el control de nuestras emociones, de nuestra mente y todo indicio de enfermedad desaparece.
Bach sostenía que cuando permitimos que otros interfieran en nuestras vidas y decisiones, no seguimos el camino correcto que nos dicta nuestra Sabiduría interior y el miedo, la indecisión, la frustración, entre otras que se apoderan de nosotros afectando así nuestra salud.

Seguir nuestro Yo Superior, apelar a nuestra intuición trae aparejados cualidades de coraje, paz y sabiduría.
Bach escribió: “Lo que se llama intuición no es nada mas ni menos que ser natural, y obedecer tu propio deseo en forma absoluta.”
“La enfermedad es una especie de consolidación de una actitud mental y con sólo tratar el estado de ánimo de un paciente, la enfermedad desaparecerá.”


Por tal motivo clasificó los estados de ánimo de los seres humanos y buscó el remedio para dichos estados.
Tanto en la vida como en la enfermedad los hombres actúan de forma diferente ante un mismo hecho. Por ejemplo ante una misma enfermedad algunos sienten temor, otros impaciencia, otros ansiedad, otros necesitan compañía y otros desean estar solos. Es decir, que la naturaleza de la enfermedad no tiene papel protagónico, siendo así, los estados de ánimo los indicadores del tratamiento para una pronta evolución del individuo.
Bach clasificó los estados de ánimo en:
1- Temor
2- Terror
3- Tortura mental o preocupación
4- Indecisión
5- Indiferencia o aburrimiento
6- Duda o desaliento
7- Preocupación excesiva
8- Debilidad
9- Falta de confianza en sí mismo
10-Impaciencia
11-Exceso de entusiasmo
12-Orgullo y reserva

Entre los años 1930 y 1936 Bach descubrió todas las flores que componen su sistema.
Durante este tiempo tuvo muchos contratiempos con profesionales que no estaban de acuerdo con su teoría. Pero su fortaleza provocó que no se limitara en las investigaciones. Sabía que su trabajo era beneficioso para los enfermos. No le importaba el status, ni tampoco lo atemorizaba el escepticismo de los colegas.

Hizo varias publicaciones, charlas y conferencias sobre esta nueva forma de recuperar la salud. Pocos amigos fieles empiezan a utilizar sus remedios con excelentes resultados. Mantenía Bach la esperanza de demostrar que esto que había descubierto es muy superior a los trabajos antes realizados ya que los paciente no solamente recuperaban la salud, sino que además, el estado general era óptimo en cuanto a la alegría y el amor a la vida.
Bach cada vez estaba más intuitivo. Hay varios relatos que confirman este hecho.

Decidió vivir en el campo. Entrenó a algunos colaboradores para que lo ayudaran en su trabajo.
Entre horas se dedicaba a la carpintería. Confeccionó los muebles donde vivía. Era un placer para él ya que amaba profundamente a los árboles.

Antes de descubrir algún remedio, él mismo sufría el estado mental para el cual se necesitaba ese remedio, de tal forma que sus colaboradores no podían creer cómo un ser humano podía sufrir de esa forma y mantener la cordura.
En una oportunidad sufrió de una fuerte inflamación de los senos frontales con un dolor de cabeza que lo atormentaba sintiendo que iba a perder el control. Supo que iba a descubrir un nuevo remedio y se topó con un bello seto cubierto de flores de Cherry Plum. Preparó el remedio y lo tomó. El dolor desapareció.

Las flores provenientes de árboles que florecían cuando el sol no es tan fuerte, recurrió a un método de decocción.

A medida que avanza en su trabajo, su cansancio y su debilidad también aumentaba. Pasó por innumerables períodos de dolencias. Solo los que trabajaban con él vivieron y supieron el inmenso coraje y la condición casi sobrehumana que tenía Bach para soportar esto. Nunca dejó de irradiar felicidad.
Trabajó mucho, atendía cada vez más paciente, el grupo de colaboradores aumentaba, como también las cartas recibidas de todo el mundo comentando el éxito de sus remedios.
Se sentía feliz por ello, su obra como método de curación que podía ser utilizado por todo el mundo aunque no tuvieran conocimiento de medicina, lo satisfacía.
Las amenazas del Colegio de Médicos de expulsarlo no le importaba. Escribió respondiendo una carta el 8 de enero de 1936:

Al Presidente de la Junta Médica General:
Estimado Señor:
Habiendo recibido la notificación de la Junta referida al trabajo con asistente no calificados, corresponde que le informe que estoy trabajando con varios y continuaré haciéndolo.
Como ya le he informado anteriormente a la Junta, considero que es el deber y el privilegio de todo médico el enseñar a los enfermos y a otros cómo curarse.
Dejo completamente librado a su discreción las medidas a adoptar.
Habiendo comprobado que las flores del campo son tan simples de usar y tan maravillosamente eficaces en sus poderes curativos, hice abandono de la medicina ortodoxa.
Lo saluda atentamente
Edward Bach

Siguió publicando y dando conferencias.
A fines de octubre de 1936 sus fuerzas comenzaron a decrecer. Pero no dejó de trabajar. Formó su equipo con mucho cuidado, deseaba dejar su obra en manos de aquellos que amaban cómo aliviar los tormentos del enfermo

En la noche del 27 de noviembre de 1936 desencarnó mientras dormía. Durante 50 años trabajó incansablemente, entregando su vida a los demás.

Si hablar de amor, de Dios, de nuestro Ser Interior que nos conecta con la Gran Sabiduría, de Alma y de emociones como parte del ser humano, es de otra época o de sólo unos elegidos seres espirituales, entonces no hemos entendido nada...
Despertemos la conciencia
Mirtha Maza

miércoles 20 de febrero de 2008

Tratamiento con auriculoterapia

Se reconoce a la auriculoterapia como técnica o herramienta eficaz para aliviar los dolores de espalda y para el descenso de peso. Creo que muchos se acercan a esta disciplina por este motivo creyendo que es solo para aliviar estas cuestiones. Sin embargo, si solo encuadramos a la auriculoterapia en estos aspectos estamos desperdiciando una técnica maravillosa para infinitas dolencias más.

Para los chinos la causa de la enfermedad es multifactorial. Existen causas etiológicos externas como los factores climáticos como el frío, el calor, agentes patógenos como los virus, bacterias, hongos, etc., y factores internos como las variaciones emocionales ya sea el miedo, la angustia, el enojo excesivo, la depresión y demás, que sostenidos en el tiempo causan inmunodeficiencia derribando así nuestra barrera de protección causando enfermedad.

Entonces, si disponemos de un complejo auricular con propiedades de diagnóstico y siguiente tratamiento debido a la presencia de un sistema neurovascular que permite reconocer áreas del cuerpo en disfunción por la presencia de variaciones electrotérmicas que causan dolor al ser estimuladas, el campo de acción es mucho más amplio que solo para tratar la ciática. Somos un todo, un universo que se manifiesta más que con un cuerpo. Tenemos mente y emociones que también sufren alteraciones y que estas variaciones repercuten en nuestro cuerpo causando malestar.

La auriculoterapia ha dado excelentes resultados en el tratamiento del estrés, el miedo, la angustia, la depresión solo por nombrar algunas manifestaciones emocionales.

Reconocer todas nuestras áreas y darles el lugar para encontrar el equilibrio es la herramienta más valiosa que tenemos para lograr vivir con calidad de vida.
Para ellos debemos aprender a amalgamar las dos medicinas, la occidental y la oriental, a abandonar la idea de que son dos mundos opuestos y lograr un cambio para que estas terapias pertenezcan al campo de la salud.
Aprender, formarnos e informarnos es un paso para empezar a cuidarnos y encontrar la salud en una medicina globalizada.

Mirtha Maza
Terapeuta Floral
Naturoterapeuta

martes 5 de febrero de 2008

Trastornos de sueño y su abordaje con la medicina natural



El sueño es una conducta fisiológica presente en todos los animales. Es un mecanismo cíclico y actualmente se considera como el más importantes ritmo circadiano. Como se produce durante el sueño procesos fisiológicos y psicológicos importantes, cuando éste es interrumpido o su calidad no es óptima, estos procesos se ven alterados.Existen 5 etapas en el sueño humano, de las cuales 4 corresponden a movimientos oculares no rápidos (por tal motivo se lo llama NO REM) y una 5 fase donde sí existen movimientos oculares rápidos (llamado REM que son las iniciales de Rapid Eyes Movement).
El sueño NO REM suele aparecer antes que el REM caracterizándose porque el sueño se va haciendo en cada etapa más profundo.
La etapa I: se caracteriza por ser un sueño ligero, superficial y en esta etapa todavía se perciben la mayoría de los ruidos que ocurren alrededor.
La etapa II: en esta etapa ya existe una desconexión con los estímulos sensoriales y el tono muscular comienza a descender.
La etapa III: el sueño se hace aún más profundo y esta etapa es fundamental para que el sueño sea reparador. Si se despertara al individuo es esta instancia manifestaría desorientación y confusión.
La etapa IV: es la más profunda del sueño. Puede aparecer en esta etapa imágenes pero nunca dentro de una connotación histórica.
La etapa V: corresponde al sueño REM. En esta etapa no hay tono muscular y aquí aparecen los sueños más vívidos. Suele empezar esta etapa a los 90 minutos después de dormirse.

Las etapas se suceden unas a otras durante la noche de un sueño aproximado de 6-8 horas repitiéndose estos ciclos de 4-6 veces por noche.

La duración del sueño varía de una persona a la otra, como así también de la edad. El recién nacido duerme hasta 20 horas/día y va disminuyendo lentamente sus horas de sueño hasta dormir aproximadamente 14 horas a los 8 meses. Un adulto joven duerme cerca de las 8 horas.
Conforme pasan los años el sueño se vuelve más ligero, más superficial y fragmentado, es decir, que se duerme menos horas y se despierta varias veces durante la noche. Además el tiempo total de sueño también va disminuyendo y es común que el individuo se vaya a dormir más temprano y se levante más temprano.

Existe una actividad fisiológica durante el sueño y no corresponde solamente a una zona en el sistema nervioso central sino que además participan sustancias que se encuentran interconectadas inhibiéndose o estimulándose de acuerdo a la etapa del sueño-vigilia. Las más estudiadas son:
*Noradrenalina
*Serotonina
*Dopamina
*Adenosina
*Acetilcolina
*Histamina
*Melatonina

Los trastornos del sueño son un grupo de síntomas que manifiestan una alteración en cuanto al tiempo y la cantidad de sueño, acompañado por trastornos psicológicos y emocionales.
Se denomina disomnias a trastornos primarios del sueño en cuanto a la calidad, cantidad y horario de sueño.
Se denomina parasomnia al trastorno del sueño primario en que la fisiología o la conducta del individuo se ven afectadas.

Los trastornos de sueño más estudiados por los especialistas son:
El insomnio: el individuo presenta dificultad para conciliar el sueño y cuando lo hace se despierta fácilmente. El sueño no es reparador ya que permanece en estado de alerta constante.
Hipersomnia: se relaciona con el sueño excesivo, con episodios de sueño en las horas del día. Estas personas necesitan dormir durante la noche no menos de 9-12 horas y refieren dificultad para levantarse y necesitan frecuentemente dormir siestas relativamente largas.
Narcolepsia: se caracteriza por ataques recurrentes de sueño irresistibles. Los síntomas principales son la cataplejía que es la pérdida brusca del tono muscular, alucinaciones visuales o auditivas y parálisis del sueño donde la persona cuando se despierta tiene imposibilidad de ponerse en movimiento. Los ataques de sueño pueden ocurrir diariamente y suelen durar entre 15-20 minutos. Algunos episodios duran horas.
Trastornos de sueño relacionados con problemas respiratorios: tal es la apnea de sueño por procesos obstructivos en las vías aéreas superiores. Afecta principalmente a personas con sobrepeso y son frecuentes los ronquidos o inspiraciones bruscas.
Trastornos del ritmo circadiano
Trastornos tipo Jet Lag: se refiere a un trastorno caracterizado por insomnio, irritabilidad y cansancio causado por los viajes a través de diferentes husos horarios. Hay una descoordinación entre el sueño que la persona normalmente tenía y el impuesto por la residencia actual.
Cambios de horarios en el trabajo: turnos rotativos, trabajos nocturnos, cambios de horarios por viajes, etc.
Trastornos de sueño relacionados con problemas emocionales y/o mentales: en este grupo podemos mencionar las angustias, los cambios de ánimo, la ansiedad, trastorno bipolar, el estrés, el miedo, la preocupación.
Trastornos de sueño relacionado con una enfermedad médica: como la enfermedad de Parkinson
Trastornos del sueño relacionado con el consumo de sustancias: como el alcohol, cafeína, cocaína, sustancias opiáceas, sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, anfetaminas y derivados, prescripción de medicamentos para el asma y otros fármacos que afectan el sistema nervioso central.

Desde la medicina natural el paciente cuenta con herramientas que le serán de utilidad a la hora de mejorar su calidad de vida o de acompañar al tratamiento que esté realizando con su profesional/es de cabecera.
Algunos ejemplos son:
Desde la Terapia Floral podemos citar las siguientes esencias que trabajarán de acuerdo a las emociones que provocan el trastorno del sueño como la angustia, los miedos, la ansiedad y el estrés. Estas esencias son: Lavander, Impatiens, Pasionaria, Chamomile, Vervain, Dandelion, Dill, Saint John´s Word, Mimulus, Aspen, Rock Rose, Crotto, Agrimony, Morning Glory.
En el área de Fitoterapia las hierbas medicinales útiles para estos casos son: Valeriana (Valeriana Oficinales), Tilo (Tilia Platyphyllos), Manzanilla (Matricaria Chamomilla), Verbena (Verbena Officinalis), Lúpulo (Humulus Lupulus), Pasiflora (Pasiflora Incarnata).
Auriculoterapia con puntos para la relajación.
Aromaterapia usando esencias relajantes como la lavanda, romero.
Ejercicios de Visualización para estimular la relajación.
Masaje terapéutico para la tensión muscular.

Bach escribió sobre la verdadera naturaleza de la enfermedad:
“La verdadera curación y el nombre de la enfermedad física no tiene ninguna relación. La enfermedad del cuerpo, en sí misma, no es otra cosa que el resultado de la desarmonía entre el alma y la mente. Representa sólo un síntoma de la verdadera causa y, dado que la misma causa se manifestará de forma diferente en casi cada uno de nosotros, debemos intentar apartar la causa, y las consecuencias posteriores, cualesquiera éstas sean, desaparecerán automáticamente.
Esto lo podemos entender todavía mejor tomando por ejemplo el suicidio. Los suicidios no ocurren por sí mismos. Algunas personas se arrojan desde una altura, otras toman veneno, pero detrás de todo se esconde la desesperación: si podemos ayudarles a superar su desesperación y encontrar algo o alguien por lo que vivir, se curan de forma permanente; si lo único que hacemos es esconderle el veneno sólo lo habremos salvado por algún tiempo, luego volverán a hacer otro intento. El miedo también hace reaccionar a las personas de formas diferentes: algunas se tornan pálidas, otras encarnadas, aquellas otras se vuelven histéricas o enmudecen. Si logramos explicarles que es el miedo, mostrarle que son lo suficientemente fuertes como para poder superar y enfrentar las cosas, ya nada les asustará más. El niño no volverá a tener miedo de esa sombra en la pared cuando se le de una vela y se le muestre cómo hacer que las sombras dancen arriba y debajo de la pared.
Durante mucho tiempo hemos culpado a los gérmenes, al tiempo y a los alimentos que ingerimos como las causas de la enfermedad; pero muchos de nosotros somos inmunes a las epidemias de la gripe; muchos gustan de respirar el frío aire invernal, y otros muchos pueden comer queso y tomarse un café por la noche sin malos resultados. Nada en la naturaleza puede dañarnos cuando estamos felices y en armonía, ya que por el contrario la naturaleza está allí para nuestro uso y disfrute. Sólo cuando permitimos que la duda y la depresión, la indecisión o el miedo se arrastre a nuestro interior es que causa una influencia exterior.
Así, por tanto, la causa real de la enfermedad, la de mayor importancia, es el estado mental del paciente, el deseo de retomar la obra de su vida. Con mucha frecuencia se necesita sólo una ligera alteración de su modo de vida, cualquier idea fija insignificante que le hace intolerante ante los demás, cualquier falso sentimiento de responsabilidad que le esclaviza cuando podría estar haciendo un buen trabajo.
Existen siete maravillosos estados en la curación de la enfermedad, que son:Paz - Esperanza - Alegría - Fe - Certeza - Sabiduría - Amor

Que cada uno de estos maravillosos estados inunden nuestro corazón y nuestra alma, que disipen todo malestar que nos impiden descansar y vivir la vida verdaderamente."
Mirtha Maza
Terapeuta Floral
Naturoterapeuta